Mientras terminas una manicura, otras cinco preguntan por Instagram cuánto vale la semi o si hacéis láser. BrandyGo responde por ti, con tus precios y horarios, y te pasa por WhatsApp a la que quiere pedir cita.

Tienes las dos manos en un esmaltado y el móvil vibra sin parar: «¿cuánto la semi?», «¿hacéis lifting de pestañas?». No puedes soltar el pincel a mitad de la cita, y la que te escribió a las once de la noche a la mañana siguiente ya se ha apuntado en otro centro. Cada mensaje que se queda en visto es una cita de 25-40€ que no vuelve. BrandyGo contesta al segundo con tus tarifas reales, y cuando alguien quiere pedir cita la pasa a tu WhatsApp para que lo veáis vosotras.
La semi, el láser, las pestañas... suelta tus precios exactos sin que apartes las manos del trabajo.
La que escribe con el centro ya cerrado recibe respuesta al momento, no un visto a la mañana siguiente.
Contesta cercano y claro, como contestarías tú, no como un robot de manual.
Te lo montamos con los datos de tu negocio y te lo entregamos hablando. Sin permanencia, tú no tocas nada.